Actos Lingüísticos: Escuchar

Como hemos visto al utilizar el lenguaje no sólo lo hacemos como una herramienta para describir una realidad, sino que también podemos generar una nueva realidad, y resulta que cada vez que hablamos, podemos reafirmar o modificar la realidad en la cual nos encontramos.

Ahora vamos a desarrollar los diferentes actos lingüísticos y como es que a través de ello se motiva a la acción y su rol dentro de la generación y cumplimiento de compromisos, y vamos a empezar por el acto de “Escuchar”.

Si buscamos en un diccionario como wordreference el significado de la palabra “escuchar” podemos encontrar algunas acepciones como:

  • Aplicar el oído para oír: ¿escuchas ese ruido?
  • Prestar atención a lo que se oye: no has escuchado lo que te he dicho.
  • Atender a un aviso, consejo o sugerencia: escuchó sus súplicas.
  • Oír, percibir sonidos: lo siento, pero no te he escuchado llegar.
  • Hablar o recitar con pausas afectadas demostrando gusto por lo que se dice y por cómo se dice: le encanta escucharse.

Si bien hay un actividad física y básica de recepción de información a través de nuestro oído cuando escuchamos un texto o las palabras de otra persona, el acto de escuchar va más allá de recibir o descifrar el contenido de un texto, tratando de llegar a percibir todo aquella información adicional que el emisor o la otra persona trata de transmitir y que acompaña al texto y que tiene que ver por ejemplo con el estado de ánimo de la otra persona para entender si lo que está haciendo es contarme una historia, plantearme un problema, estableciendo un reclamo, etc.

Para ello es importante escuchar cómo se siente escuchado el otro lo que nos lleva a escuchar con todo el cuerpo, es decir hacer sentir a la otra persona que estoy colocando todos mis sentidos a su disposición para aprovechar al máximo el tiempo que le estoy asignando y por que me preocupa tener el máximo entendimiento de lo que me está comunicando dejando de lado otras actividades o preocupaciones que pueden pasar por mi mente. No siempre es un ejercicio fácil, pero tiene que ver mucho con el sentido de respeto que queremos demostrar en dicha interacción.

Escuchar es siempre oír más interpretar

En la medida que hayamos prestado la atención debida y entendido el mensaje que nos han comunicado es que se desprenden algunas acciones que nos ayudarán para la gestión de nuestros compromisos, por ejemplo vamos a estar en capacidad de comunicar aquello que hayamos escuchado de manera clara y completa y no solo eso si no también habremos entendido el trasfondo que nos traen es decir todas aquellas emociones o insatisfacciones que de la persona podemos percibir como parte de su mensaje.
Por lo tanto el acto de escuchar es la suma del oír más el interpretar, eso conlleva a realizar un práctica constante para prestar atención y entender a las personas a través de la comunicación, del hablar y del oír, lo cual como veremos se constituye en un elemento importante dentro de la gestión de los compromisos.

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