Plan de Acción

Tomar una decisión implica la elección de un plan de acción para la solución de un problema. No tenemos un plan de acción único, sino un conjunto de planes de acción entre los cuales se tiene que elegir para la solución de un problema.

Ahora, un plan de acción resultará útil, siempre y cuando se lleve a cabo, es decir pase a su etapa de ejecución.

Como responsable de la resolución de un problema, usted deberá coordinar la ejecución del plan y hacer la verificación de que el impacto esperado se esté logrando, que se vayan cumpliendo los objetivos planteados.

Eso significa velar por que se cumplan las actividades planteadas en el cronograma y verificar el impacto de las mismas ya sea a través de la tendencia de los indicadores o la mejora de la satisfacción de nuestros clientes internos, aquellos involucrados en la solución del problema.

Por lo tanto, hay que pensar cómo se implantará la decisión, para lo cual voy a compartir algunas recomendaciones a tener en cuenta durante esta etapa de implantación; posteriormente en el desarrollo del curso entraremos a más detalle a cada una de las etapas de la gestión de un proyecto

Considerar las desventajas de la alternativa elegida

El conjunto de alternativas es elegido en base a los criterios establecidos y tiene cada uno su pros y contras, y si bien elegimos la que consideramos como la mejor decisión, tiene muchos puntos a favor pero tal vez también algunos puntos en contra, por lo tanto debemos revisar cuales son las desventajas de dicha alternativa a fin de considerar dentro del plan de acción una respuesta para menguar posibles resistencias en base a las desventajas que conlleva o de algunas contingencias que pudiera presentarse.

Fijar metas

En la medida que se va ejecutando el plan de acción, se van atacando algunas de las causas raíces que originan el problema, por lo tanto en la medida que las actividades se van cumpliendo, de alguna manera tenemos que medir los resultados y evaluando que tan cerca o lejos nos encontramos de la meta objetivo que nos hemos planteado, de ahí la importancia de establecer una meta que es el valor que buscamos conseguir así como el plazo en el cual esperamos cumplirlo.

Establecer cronograma

El cronograma representa al conjunto de actividades que se ejecutarán de manera secuencial o paralela estableciendo la fecha de inicio, el plazo de duración y la fecha de finalización. Aquí se encuentran las actividades a las que estaremos haciendo seguimiento, por lo tanto a través de distintas técnicas debemos asegurar que la secuencia de actividades sea aquella que nos permita conseguir la meta fijada.

Asignar recursos

Las actividades son llevadas a cabo por personas y para ello requiere la asignación de recursos, por lo que en la elaboración del cronograma debe quedar establecido quién va a realizar cada una de las actividades o que recursos lo va a poder realizar, lo cual nos permitirá revisar y asegurar los recursos que sean requeridos en el tiempo y por lo tanto tendrán que ser comprados, alquilados, reservados, etc.

Asignar responsabilidades

Como hemos visto anteriormente, una actividad fundamental es definir a quién le compete ocuparse de una actividad, quién será la persona responsable de ejecutar la actividad y de su resultado. Podemos tener a muchas personas involucradas o impactadas, pero el problema será real sólo para aquella persona a quien le compete darle solución. Esto aplica también a nivel de actividad, por lo que tenemos que asegurarnos que a cada una de las actividades le corresponda la asignación de un responsable.

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